Para el niño y la niña, el tiempo esta ligado a su actividad cotidiana o habitual, la cual toma como punto de referencia para orientarse. Es a partir de esta cotidianidad que aprenden normas, valores, costumbres y conocimientos que les hacen sentirse seguros en el entorno en el cual crecen. Por ello, la organización de la rutina diaria en la Educación Inicial se debe llevar a cabo de manera estable, secuencial, predecible y a la vez flexible, respetar el ritmo de los niños y niñas, el tiempo de juego, de aprendizaje activo y la atencion de sus necesidades básicas.
La distribución de estos momentos, va a depender de las edades de los niños y niñas (0 a 3 y 3 a 6), del tipo de atencion (convencional y no convencional) y del horario de permanencia en las instituciones (medio turno o turno completo) o ambiente comunitario. Atendiendo a estos criterios, en la rutina diaria, tanto para la atencion convencional, como la no convencional, se recomiendan los siguientes momentos:
Llegada y Despedida:
En la institución educativa o el aula cuando llegan y se van los niños y niñas, igual cuando el/la docente llega al ambiente familiar, al hogar de atencion integral o en la ludoteca.
Alimentación, Aseo y Descanso:
Se planifican en función de las necesidades de los niños y niñas en acción directa en el aula y para la atencion no convencional a través de orientaciones a las familias y a las madres integrales.
Actividades Pedagógicas:
Se planifican de acuerdo al diagnostico de la población a atender (niños, niñas, familias).
Recreación:
Se planifica en ambientes convencionales y no convencionales y se brinda orientaciones a la familia y a las madres integrales de su inclusión en la rutina diaria del hogar.
CONVENCIONALES
NO CONVENCIONALES
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